Ana Borges, referente del conocido “Comedor de Ana” en Artigas, destacó el trabajo solidario que continúan desarrollando diariamente para asistir a decenas de personas en situación de vulnerabilidad, especialmente durante las jornadas de intenso frío que atraviesa el departamento.
Borges explicó que el comedor mantiene su tradicional servicio de café caliente todas las mañanas, instancia que se ha convertido en un espacio de contención y encuentro para muchas personas que concurren desde muy temprano a esperar la entrega de alimentos.
“Hay gente que llega a las seis y media o siete de la mañana para sacar número para la comida. Entonces decidimos abrir más temprano para que pudieran esperar adentro y no pasar frío”, señaló.
Habitualmente, el comedor abre sus puertas a las ocho de la mañana, pero debido a las bajas temperaturas registradas en los últimos días, el equipo resolvió adelantar el horario de apertura para permitir que las personas pudieran resguardarse mientras se preparaba el desayuno.
“Les damos café, algunos toman mate, miran televisión o simplemente se quedan conversando mientras esperan”, comentó.
Según indicó Borges, diariamente pasan más de 40 personas por el comedor para recibir café, especialmente entre lunes y sábado. Los sábados, la concurrencia suele ser aún mayor debido a la entrega de almuerzos para familias y personas necesitadas.
A las diez de la mañana se realiza la distribución de la comida, momento en el que muchas personas ya permanecen desde temprano en el local.
En cuanto al menú, explicó que continúan elaborando comidas calientes acordes a la época invernal, como guisos, lentejas y otros platos que ayuden a enfrentar las bajas temperaturas.
“La comida de invierno tiene que ser algo que caliente”, sostuvo.
Borges también destacó el permanente apoyo solidario que reciben desde distintos sectores de la comunidad, tanto mediante donaciones de alimentos como de ropa y abrigo.
Entre las colaboraciones mencionó el aporte mensual de azúcar realizado por IPAR Cueros, además de otras contribuciones particulares de vecinos y grupos solidarios.
Asimismo, señaló que recientemente recibieron importantes donaciones de café por parte de un grupo de colaboradores identificado como “Generación de Monti Suárez”, ayuda que permitirá sostener el servicio durante gran parte del invierno.
En materia de abrigo, la referente del comedor indicó que actualmente la principal necesidad son las frazadas, ya que muchas personas continúan solicitando ayuda para enfrentar el frío.
“Ropa tenemos bastante, pero lo que realmente está haciendo falta son frazadas”, afirmó.
Según explicó, cada solicitud es registrada y posteriormente se realiza un seguimiento para asegurar que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.
Además del trabajo alimentario, el comedor mantiene actividades recreativas y sociales destinadas a niños y adolescentes del barrio, especialmente durante los fines de semana.
Borges contó que recientemente organizaron juegos vinculados al fútbol y al intercambio de figuritas de la copa, actividad en la que participaron tanto niños como madres de familia.
“Hicimos juegos y hasta las madres se pusieron a competir para ganar paquetes de figuritas para sus hijos”, relató entre risas.
El salón comunitario también fue decorado con banderas y elementos alusivos al fútbol y a selecciones internacionales, aprovechando el entusiasmo generado por las competencias deportivas.
Finalmente, Ana Borges reiteró el llamado a la solidaridad para quienes deseen colaborar con el comedor, especialmente mediante la donación de frazadas y artículos de abrigo.
Las personas interesadas pueden comunicarse al teléfono 093 377 775 o acercarse directamente al local ubicado en Juana de Ibarbourú 1221, en la zona de El Ayuí.
La entrevista finalizó con un tono distendido y humorístico, cuando Borges bromeó sobre las preferencias futboleras de quienes concurren al comedor, asegurando entre risas que “a los hinchas de Nacional les hacemos milanesas, lasaña o ravioles, mientras que a los de Peñarol les damos cazuela de mondongo”.